LA OTRA CRÓNICA
s una tarde heladora de finales de agosto en Viena. En la oficina de su agente, Natascha Kampusch (22 años) me estrecha la mano. Tiene la boca cerradísima, un labio apretado contra el otro. Me doy cuenta de que en su mano tiene una marca, una herida de una paliza que nunca cicatrizará del todo. "Gracias por recibirme", digo. Ella asiente, pero mantiene la boca cerrada.
1. CONTAR SU HISTORIAHace 12 años, cuando Natascha tenía 10, iba de camino a la escuela (era la primera vez que su madre la dejaba ir sola) cuando vio a un hombre junto a una furgoneta. Parecía un hombre formal, co [...]
Si aún no es usuario de ORBYT. Regístrese
Inicie sesión y abónese en el apartado Mi cuenta
Disfruta de Orbyt. también desde tu iPhone! Descarga
la aplicación gratuita